Elecciones presidenciales en Costa de Marfil: Vuelta al punto de partida

Mesa electoral en Costa de Marfil. Fuente: Xibaru

Hoy se celebran las elecciones presidenciales de Costa de Marfil, unos comicios altamente contestadas donde personalidades históricas disputan el poder. La campaña electoral ha estado marcada por más de 120 muertes y una crisis que muchos temen va a extenderse y podría derivar en un conflicto civil.

Desde su acceso a la independencia en 1960, Costa de Marfil celebró sus 5 primeras elecciones presidenciales con un único candidato, Felix Houphouët Boigny, representando al PDCI (Partido Demócrata de Costa de Marfil) en un sistema de partido único. No será hasta en 1990, cuando celebrará su primera elección democrática por sufragio universal directo. Desde entonces se sucedieron 4 elecciones presidenciales, 1995, 2000, 2010, 2015 hasta hoy.

Sigue aumentando las preocupaciones con respecto a Costa de Marfil, que debe celebrar elecciones presidenciales el 31 de octubre, en un ambiente que recuerda las semanas previas a la crisis postelectoral de 2010-2011 que mató al menos a 3.000 personas. La oposición marfileña denuncia la candidatura de Alassane Ouattara a un tercer mandato. Lo considera inconstitucional y, a nivel moral, como una negación de la palabra dada. Después de mantener, durante meses, el misterio sobre su posible candidatura a un tercer mandato, el presidente marfileño anunció el jueves 5 de marzo en Yamoussoukro que no se presentaría a las elecciones presidenciales de octubre de 2020. “Les anuncio solemnemente que he decidido no ser candidato presidencial el 31 de octubre de 2020 y transferir el poder a una generación más joven”, dijo a los parlamentarios del Senado y la Asamblea Nacional, reunidos en un Congreso extraordinario.

Todo cambiará tras la muerte, el 8 de julio, del primer ministro Amadou Gon Coulibaly, quien había sido designado por el jefe de Estado para sucederlo. Un día antes de la celebración de los 60 años de la independencia del país africano, el presidente, Ouatara (78 años), declaró finalmente en un esperado discurso televisado en el canal público RTI, “Soy candidato para las elecciones presidenciales del 31 de octubre”. La respuesta de la oposición no se hizo esperar, incluso llegó antes del discurso del presidente, mostrando su “rechazo categórico” a un tercer mandato, cuando el límite estaba fijado a dos legislaturas.  El ex presidente Henri Konan Bédié (86 años), ahora en la oposición declaró dos días antes de dicha alocución que una candidatura de Ouatara “sería ilegal”.

Uno de los grandes ausentes de estos comicios es Laurent Gbagbo, ex presidente y adversario político de Alassane Ouatara durante la crisis de 2010 – 2011. El exjefe de Estado (2000-2010) no está en las listas electorales, por lo que no puede votar ni ser candidato. El Consejo Constitucional de Costa de Marfil rechazó su candidatura a las elecciones presidenciales presentadas por sus seguidores. Según las autoridades de marfileñas, esta decisión tiene que ver con la condena de Gbagbo por los tribunales de Costa de Marfil, a 20 años de prisión, en el denominado “atraco del BCEAO”, el Banco Central de los Estados Africanos del ‘Oeste, durante la crisis postelectoral de 2010-2011. Tras conocerse esa sentencia, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP) ordenó al Estado de Costa de Marfil que “adopte todas las medidas necesarias para eliminar de inmediato todos los obstáculos que impiden al solicitante (Gbagbo) registrarse en la lista de votantes” para participar en las elecciones.

Absuelto en primera instancia por crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional en La Haya, donde estaba encarcelado desde el 2011, Gbagbo (75 años), se encuentra en Bélgica a la espera de una posible apelación. No puede regresar a Costa de Marfil, ya que las autoridades marfileñas se niegan, según sus abogados, a expedirle un pasaporte.

A la víspera de unas elecciones marcadas ya por violencias y represión de los manifestantes por parte del gobierno, la situación política está cada vez más tensa. La comunidad internacional, a través del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, mostró su preocupación por las violencias que se están produciendo en las calles de las principales ciudades de Costa de Marfil. Ante el Consejo de Derechos Humanos, Michelle Bachelet advirtió contra las divisiones sociales que están empeorando con la intensificación de la campaña política y el endurecimiento de posiciones. En este sentido, el Alto Comisionado señaló “un aumento del discurso de odio en las redes sociales”.

En un contexto marcado por la pandemia Covid-19, Mohamed ibn Chambas, Representante Especial del Secretario General de la ONU para África Occidental y el Sahel, destacó la importancia de actuar en sinergia y en consulta para superar las diferencias, preservar la unidad y la paz, esenciales para la prosperidad de Côte d’Ivoire.