Malí: Claves de un golpe de estado popular

Militares amotinados son recibidos entre vitores a su entrada a Bamako el 18 de Agosto de 2020. Fuente: The New York Times

Cerca de la una de la tarde del pasado 18 de agosto, una fila de vehículos militares empezaron a circular rumbo a Bamako, capital de Mali, estado de la región del Sahel sumergido en una marea de inestabilidad desde hace varios años. Horas antes, se habían escuchado disparos en los alrededores de la base militar Sundiata Keita de Kati, a 15 km de la ciudad. Para aquellos que seguimos la actualidad de la región, Twitter ardía con imágenes y rumores: “Parece que está habiendo un golpe de Estado en Mali”, aunque no había nada claro. Cuando varios de los militares a bordo de dichos vehículos asaltaron la residencia del presidente Ibrahim Boubacar Keita y se lo llevaron preso a la base de Kati junto a su primer ministro Boubou Cissé, ya quedaban pocas dudas. Alrededor de medianoche, a través de una alocución transmitida en la cadena de television nacional, el presidente Keita –también conocido por sus siglas como IBK– anunciaba claramente emocionado su dimisión y la disolución del Gobierno y el Parlamento. El golpe de Estado era oficial.

Sin embargo, hay que ser precavidos y no sacar conclusiones precipitadas de un golpe que algunos en Mali han definido como un “coup de tête, pas un coup d’État” (un golpe de cabeza, no un golpe de Estado) y cuyo trasfondo es mucho más complejo del que pueden hacer eco algunos medios. Para entender mejor lo sucedido y lo que pueda pasar, hay que tener en cuenta varios elementos clave.

1. REACCIONES: LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Y EL PUEBLO DE MALI EN DESACUERDO

Por un lado, la comunidad internacional no ha tardado en pronunciarse, denunciando la inconstitucionalidad del golpe y exigiendo la liberación de los presos. La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), el bloque regional que había intentado mediar sin éxito en la creciente crisis política que precedió al golpe, ha anunciado el cierre de las fronteras y transacciones económicas, comerciales y financieras de sus países miembros con Mali, así como el cese de la membresía de este último en la organización hasta el restablecimiento del orden constitucional.

Francia, el antiguo país colonial presente en el terreno con más de 5.000 hombres como parte de la operación antiterrorista Barkhane, ha tenido una reacción más cauta: pese a condenar el golpe, el presidente francés Emmanuel Macron no exigió la vuelta de IBK a la presidencia, sino que apeló a una transición rápida hacia un gobierno civil. Expresó además como prioridad la continuación de la lucha antiterrorista. Por lo general, existe una preocupación latente por el impacto que el golpe –y el posible vacío de poder– pueda tener en la estabilidad y seguridad de una región presa por una creciente ola de ataques terroristas.    

Por otro lado, una gran parte de la población de Mali parece haber recibido el golpe de Estado, y en especial la dimisión del presidente IBK, con los brazos abiertos. El martes, eran muchos los manifestantes que vitoreaban la caravana de carros militares aproximándose a la residencia presidencial. Muchos de ellos habían participado en la serie de protestas en la capital que precedieron al golpe y que demandaban precisamente la dimisión del presidente.

El Movimiento Popular 5 de junio (M5-RPF), la coalición política y de sociedad civil detrás de dichas protestas celebraron la dimisión de IBK y la disolución del Gobierno, y expresaron su voluntad de colaborar con la junta militar para llevar a cabo la transición a un gobierno civil. El pasado 21 de agosto se organizó una nueva concentración a la que acudieron miles de personas para mostrar su apoyo al golpe. En Twitter estos días se ven las ganas y la determinación de los malienses de construir un nuevo país y de que las cosas mejoren por fin. Piden comprensión a la comunidad internacional. Brema Soumare, un arquitecto de 35 años, comentó para Reuters que “este golpe es una liberación […] organizaciones como la CEDEAO deberían apoyar al pueblo y no a los jefes de Estado”. Pero, ¿por qué tiene el pueblo de Mali tantas ganas de cambio?

2. CAUSAS INMEDIATAS: CRISIS POLITICA Y DE SEGURIDAD

Aunque nadie predijo el golpe, aquellos que seguíamos la actualidad del país éramos conscientes de la creciente crisis política que se estaba gestando en Mali. El mismo día en el que se producía la primera muerte por COVID-19 en el país, el 29 de marzo, tuvo lugar la primera vuelta de unas elecciones legislativas que se habían ido retrasando numerosas veces desde 2018. La participación fue reducida por miedo al contagio y a los ataques por grupos armados que plagan la región del Sahel. Días antes, el líder de la oposición Soumaila Cisse –bastante querido por el pueblo– había sido secuestrado junto a seis hombres de su equipo mientras hacia campaña en el centro del país. En 2018, Cisse ya había calificado de fraudulentas las elecciones presidenciales que otorgaron un segundo mandato al presidente IBK.

El 30 de abril de este año, la decisión de la Corte Constitucional de anular 31 de los asientos de los resultados provisionales de las elecciones legislativas y otorgar 10 de estos al partido del Gobierno fue la gota que colmó el vaso. La coalición M5-RPF se formó poco después alrededor del popular imán Mahmoud Dicko y contra el régimen de IBK, iniciando una serie de protestas que el 12 de julio acabaron en disturbios, choques con la policía y, al menos, 14 muertes. Las concesiones del Gobierno y los esfuerzos de mediación por parte de la CEDEAO no calaron y, el 11 de agosto, las protestas contra el Gobierno se reanudaron. Una semana más tarde tuvo lugar el golpe.

Miles de malienses protestan en junio y julio demandando la dimision del president IBK. Fuente: The New York Times.

Aun no hay certeza acerca de la exacta relación entre el movimiento popular y el golpe militar. Por un lado, en su primera pronunciación tras la destitución de IBK, el autoproclamado Comité Nacional de Salvación del Pueblo (CNSP) defendía que las ultimas manifestaciones reflejaban lo mal que iba el país, el cual estaba sumergiéndose en “el caos, la anarquía y la inseguridad por culpa principalmente de las personas a cargo de su destino”. Por otra parte, varias fuentes alegan que la relación entre el régimen de IBK y los militares había empeorado durante los últimos meses debido a bajos salarios, reprimendas de actuación hacia ejército y la reciente destitución de un alto cargo militar en un contexto de seguridad en el que el ejército maliense –conocido como las FAMA– es objeto de un creciente número de ataques por parte de grupos terroristas. Lo cierto es que Mali se encuentra enfrascada en una crisis multidimensional y compleja desde hace mucho tiempo, y son muchos los factores que podrían haber contribuido al golpe.

3. TRASFONDO: UNA CRISIS COMPLEJA Y MULTIDIMENSIONAL

Aunque ningún problema surge de repente, los expertos se suelen referir a 2012 y al levantamiento separatista liderado por tuaregs en el norte del Mali –el cuarto desde la independencia– como el punto de partida de una crisis que ya cruza fronteras y también se cobra vidas en otros países del Sahel. No hay suficientes líneas para explicar con exactitud la diversidad de factores y sucesos que condujeron a la rebelión del 2012 y al subsiguiente desarrollo de la crisis, pero es importante saber que el levantamiento fue seguido de (1) el golpe de Estado que precedió al actual; (2) la ocupación del norte por los separatistas aliados a grupos terroristas ligados a Al-Qaeda, que acabaron haciéndose con el control; (3) una intervención militar liderada por Francia, presente desde entonces en el terreno; y (4) un acuerdo de paz mediado por Argelia entre el gobierno de IBK, presidente desde 2013, y los grupos armados del norte en 2015, cuyos pilares fundamentales siguen sin implementarse y cuyo contenido no tiene en cuenta la situación u opinión de aquellos en el centro y el sur del país.

Desde la firma del acuerdo de paz, la situación de seguridad ha empeorado más que no mejorado, con un aumento de la violencia –ahora concentrada en el centro del país– a manos de terroristas, grupos comunitarios de autodefensa y las propias fuerzas de seguridad. A ello se suman, como causas y consecuencias en un círculo vicioso, problemas ligados a la sobrepoblación, la pobreza extrema de muchas zonas rurales, la corrupción, los efectos del cambio climático y una notable ausencia de Estado.

Cabe destacar, sin embargo, un factor presente desde antes de la crisis de 2012 a nuestros días: muchas comunidades de Mali se perciben marginadas por el Estado, mientras que distintos sectores de la sociedad civil conocedores de los problemas y necesidades del terreno sienten que no son escuchados por los agentes domésticos y externos a cargo de la toma de decisiones. Por eso, muchos de ellos ven en el golpe de Estado, que parece haber respondido a sus demandas, una oportunidad de cambio. Eso sí, por todo el país dejan claro que apoyaran a la junta militar mientras cumplan con sus promesas y organicen de manera rápida y eficaz una transición a un gobierno civil y democrático.

La manera en la que se ha llevado a cabo el golpe y el comportamiento hasta ahora del CNSP, el cual ya se ha reunido con distintos sectores de la sociedad maliense y la comunidad internacional, da lugar a cierto grado de esperanza. Por supuesto, todavía es pronto para hablar. No obstante, se podría decir que, quizás, antes de condenar el golpe e imponer sanciones, la comunidad internacional debería centrar sus esfuerzos en escuchar al pueblo de Mali y asegurar que la nueva junta militar cumple con lo prometido.

Lideres del CNSP discutiendo en una de las multiples reunions que estan teniendo con distintos actores de la sociedad maliense y la comunidad internacional. Fuente: CNSP.

Para ampliar

Para ampliar sobre las distintas problemáticas a las que se enfrenta Mali y los errores en la respuesta del Gobierno y la comunidad internacional a la hora de abordarlos:

Chauzal, G. & van Damme, T. (Marzo 2015). The Roots of Mali’s conflict. Moving beyond the 2012 crisis. Clingendael CRU Report. Recuperado de: https://www.clingendael.org/pub/2015/the_roots_of_malis_conflict

In depth: The Sahel in flames. (Mayo 2019). The New Humanitarian. Recuperado de: https://www.thenewhumanitarian.org/in-depth/sahel-flames-Burkina-Faso-Mali-Niger-militancy-conflict

Thurston, A. (Agosto 2020). Could Mali’s Coup Have Been Avoided? Part II: The International Community’s mistakes. Sahel Blog. Recuperado de: https://sahelblog.wordpress.com/2020/08/21/could-malis-coup-have-been-avoided-part-two-the-international-communitys-mistakes/

VIDEO: SIPRI Overview: Understanding and addressing the root causes of conflicts in Central Mali (Junio 2020). SIPRI. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=6LOAAuzXa-8&feature=youtu.be

BIBLIOGRAFÍA

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Ahmed, B. & Petesch, C. (20 Agosto 2020). Global leaders condemn Mali coup amid worry about extremists. AP News. Recuperado de: https://apnews.com/e7053e2260045c2e0afdef8f5fedb737

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Au Mali, l’opposition rejette par avance les résultats de la présidentielle (14 Agosto 2018). Le Monde Afrique. Recuperado de: https://www.lemonde.fr/afrique/article/2018/08/14/mali-l-opposition-rejette-les-resultats-de-la-presidentielle_5342138_3212.html

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Mali: de Tombouctou à Bamako, l’après IBK en question (20 Agosto 2020). Le Sahelien. Recuperado de: https://sahelien.com/mali-de-tombouctou-a-bamako-lapres-ibk-en-question/

Mali crisis: From disputed election to president’s resignation (19 Agosto 2020). Aljazeera. Recuperado de: https://www.aljazeera.com/news/2020/08/mali-crisis-disputed-election-president-detention-200818174521078.html

Mali military coup: How the world reacted (19 Agosto 2020). Aljazeera. Recuperado de:https://www.aljazeera.com/news/2020/08/mali-military-coup-world-reacted-200819141705106.html

Mules, I. (30 March 2020). Mali: Legislative elections hampered by low voter turnout. DW. Recuperado de: https://www.dw.com/en/mali-legislative-elections-hampered-by-low-voter-turnout/a-52958735

Rassemblement du M5 a Bamako pour “feter la Victoire du people malien”(21 Agosto 2020). RFi. Recuperado de: https://www.rfi.fr/fr/afrique/20200821-rassemblement-m5-fêter-la-victoire-peuple-malien