“El acceso al agua potable es uno de los retos globales más importantes”

Yuri Coret es un joven keniano de 19 años, fundador y manager la iniciativa Maji Kwa Wanafunzi, ”Agua para los estudiantes” en suajili. Esta se dedica principalmente a la rehabilitación de pozos en escuelas. Hasta ahora, más de 3.500 niños y niñas han podido tener acceso a agua potable gracias al proyecto. Cumpliendo con 9 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por las Naciones Unidas, Yuri se propone llevar la iniciativa mucho más lejos. Una de las inspiradoras historias que el mundo debe escuchar y apoyar.

¿Qué es la iniciativa Maji Kwa Wanafunzi? ¿A qué se dedica actualmente?

Todo empezó cuando estaba de voluntario como profesor asistente en una escuela de Nairobi. Como estaba enseñando matemáticas y ciencias a los niños y niñas pequeños, que venían de los barrios vulnerables de Kenia, me di cuenta de que había muchos otros problemas que estaban sufriendo. El mayor problema para mí eran los aspectos relacionados con el agua. Los alumnos tendrían que venir con botellas de agua que usaban para beber, para lavarse las manos y, en el caso de los estudiantes musulmanes, también para hacer sus plegarias. Era bastante difícil ver todo esto.

El caso es que esa escuela ya tenía un pozo, pero hacía diez años que no funcionaba. Durante esos diez años, el alumnado no tuvo una fuente de agua sostenible. Como profesor asistente, fui a conocer algunos profesionales de la industria del agua para ver de qué forma las empresas podían comprometerse con la Responsabilidad Social Comunal (RSC). De esta manera, las compañías podrían dedicar ciertos fondos para que las escuelas pudieran acceder al agua. Yo me dispuse a ser, más que nada, un intermediario. 

La primera escuela fue Kawangware Primary School, situada en el barrio marginal de Kawangware, en Nairobi. El proyecto fue muy rápido y conseguimos ayudar unos 2.500 niños de una vez. Éstos venían de diferentes sitios, y el agua no solo llegaba a los estudiantes sino, también a sus comunidades. 

¿Podrías contarnos más a fondo cómo surgió la idea de iniciar Maji Kwa Wanafunzi? ¿Cómo lo hiciste para construir esta plataforma desde cero? 

Yo vengo de uno de los mejores colegios en Kenia, y para mí todo estaba proporcionado: podía acceder a todas las necesidades básicas, algo que no todos pueden obtener en una escuela o instituto. De ahí que al estar presente en una escuela donde los estudiantes tienen tan poco se me rompiera el corazón. Para mí fue un poco duro aceptar que a estos niños y niñas les espera toda una vida llena de adversidades. Y pensé: ¿Cómo puedo ser un agente de cambio? ¿Cómo puedo añadir valor a sus vidas? En estas zonas hay muchos problemas. Por ejemplo, los embarazos no deseados, o que los niños no puedan asistir a clase porque no pueden permitirse la matrícula. Pensé: “Sí, hay muchos problemas, no obstante: ¿Cuál de esos problemas puedo resolver fácilmente? El agua“.

Entonces me incorporé a un programa de orientación llamado AKAD Education Group Africa. Allí me puse en contacto con gente y les expliqué el problema, lo que me llevó a conocer al CEO del grupo, la mayor compañía en soluciones de agua en África: Davis & Shirtliff. Tuve la ocasión de compartir mi idea con ellos y me respondieron: “Vamos a hacerlo”. Básicamente, en lo que se refiere a los fondos, la compañía se encarga de todo: proporciona el dinero, la maquinaria, los trabajadores, etc.

En vuestras redes sociales hemos comprobado que Maji Kwa Wanafunzi también trabaja en soluciones solares. ¿Qué relación tienen estas con el acceso al agua?

Después del trabajo realizado en Kawangware Primary School nos desplazamos a la escuela Kiboro Primary School, en el barrio de Mathare, también en Nairobi. Ellos tenían el mismo problema, un pozo que al tiempo se había derrumbado y ya no funcionaba. Pensé en utilizar lo que hicimos en Kawangware y expandirlo a Kiboro.

Había agua, pero la escuela en sí estaba en un lugar muy vulnerable y marginalizado, y era incapaz de pagar para tener electricidad, ya que contratar un buen servicio eléctrico era muy costoso. ¿Y qué podíamos hacer para seguir ayudándoles y de una forma sostenible? Energía solar.

Fue desde entonces que introdujimos los paneles solares y, de ahora en adelante, todos nuestros proyectos tendrán que instalarlos. De esta manera, los beneficiarios de la iniciativa tampoco tendrán que preocuparse por la electricidad en el futuro. Además, pienso que la solución solar es mucho más sostenible para todos los proyectos que llevemos a cabo próximamente.

Respecto al impacto que Maji Kwa Wanafunzi ha tenido hasta ahora, ¿cuántas comunidades habéis conseguido ayudar? 

Hasta el momento, desde que empezamos el pasado año, hemos podido ayudar a más de 3.500 niños y niñas de primaria. Para nosotros esto ha sido un gran avance, al ser todavía una pequeña startup-ONG. Pero ahora estamos intentando llegar incluso a más comunidades. Nuestro objetivo era llegar a 10.000, aunque debido a la situación de la Covid-19, que ha cerrado las escuelas, es posible que no podamos alcanzar ese punto aún.

Nos estamos moviendo de la capital, Nairobi, para ir a otros sitios fuera de la ciudad. Esperamos poder ayudar allí a otros 3.000 niños y niñas.

¿Por qué es el agua un problema en África, especialmente en Kenia?

El agua siempre ha sido uno de los mayores problemas en África y Kenia, pero más concretamente en Nairobi. El primer motivo es que mucha gente ha estado perforando pozos, hecho que realmente afecta a la distribución del agua. Hay un grave problema en la planificación, uno de nuestros mayores retos. 

Además, la gente no entiende cómo controlar sus pozos. No ven el valor que hay detrás de ellos y, por consecuencia, no los cuidan. Hay una gran desconexión respecto a la educación sobre el agua. La gente no es consciente del agua como necesidad ni del deber de protegerla de forma sostenible.

Por último, vivimos en una ciudad con una población muy densa, sobretodo en los barrios marginales. Por eso es muy complicado cuando 500 personas van a buscar agua en un mismo sitio.

Estas son las principales razones por las cuales el agua es un problema. El agua es un gran factor de empobrecimiento en África y en todo el mundo. Los estudiantes, en vez de poner a la educación como la prioridad, cancelan sus horas de estudio al día para ir a buscar agua.

El artículo 43 de la Constitución de Kenia afirma que todos los ciudadanos poseen el derecho de disponer de agua limpia en cantidades adecuadas. Y el artículo 56 estipula que el Gobierno tiene que ocuparse de que tal derecho sea garantizado. ¿Está el Gobierno de Kenia haciendo algo para mejorar la situación con el agua?

Actualmente, considerando que estamos viviendo una pandemia, el gobierno realmente ha respondido. En 90 días, ha sido capaz de recuperar 93 pozos e incluir ciertos recursos como los tanques de agua.

Personalmente, estaba un poco decepcionado, ya que sólo cuando hay caos el gobierno despierta y hace cosas. Y me hace sentir triste compartir esto con vosotras, porque parece que cuando hay una crisis es cuando la gente de poder responde. Creo que eso no está bien, que se debería haber empezado a actuar desde los primeros “síntomas” de que algo iba mal, en lugar de combatir la “enfermedad” cuando ya está generalizada.

Es irónico porque cuando hice el proyecto en Kiboro no veía que el gobierno viniera a instalar tanques de agua. Y ahora, una vez yo, con sólo 19 años, he empezado algo con lo que puedo desempeñar un rol activo, ellos intentan hacer lo mismo.

Ahora existe una colaboración conmigo y el gobierno, aunque no está realmente reconocida, ya que en Kenia nos enfrentamos a mucha corrupción. Así que me hace feliz poder ver que me encuentro en una posición en la que puedo aportar una solución.

De la forma más respetuosa posible, siento que el gobierno realmente no ha actuado en el asunto del agua, pero es algo en lo que debemos trabajar como país si nos ponemos realmente en serio. El acceso al agua potable es uno de los retos globales más importantes.

Las estadísticas existentes muestran que alrededor de un billón de personas en todo el mundo no tienen acceso al agua potable. Debemos cambiar estas cifras.

¿Cuáles crees que son las maneras más efectivas de afrontar el problema?

Es muy importante también para los niños y niñas aprender sobre los problemas que afronta su sociedad. Que a una edad temprana se les guíe a lo largo de un sistema de educación completo que les permita ser conscientes de a qué se enfrentan, para ser activamente resolutivos.

Cuando vayan a la escuela, deberán entender que hay problemas de medio ambiente, de calentamiento global, de agua… Y que como niño o niña tienen un papel en esto. Deben poder pensar: “Soy parte de este mundo, por tanto, es importante para mí asegurarme de que estoy utilizando el agua de la forma adecuada, de que no estoy destruyendo mi medio ambiente y de que soy amable con la gente también”. Esto será muy importante porque incentivará su sentido de la responsabilidad.

“Las estadísticas existentes muestran que alrededor de un billón de personas en todo el mundo no tienen acceso al agua potable. Debemos cambiar estas cifras.”

Yuri coret

Lo segundo en lo que podríamos trabajar es en apoyar a la gente joven en Kenia que, como yo, es apasionada por la humanidad, por ofrecer a las comunidades. Personas a quien no les interesa conseguir algo a cambio, solo quieren ver el impacto. Para ellas, sin embargo, no hay mucho apoyo, no hay gente que nos dé el tiempo para expresarnos y que nos dé motivación.

Siento que hay muchísima gente joven creando impacto y a quien no se le reconoce todo lo que hace por su comunidad. Ni a ellos, ni a su acción. Es importante que a la gente joven que está intentando construir un nuevo ecosistema de cambio global se les dé el reconocimiento, se les dé la oportunidad de hablar en los medios de comunicación. Esto podría motivar a una sociedad dispuesta a proponer soluciones a diferentes tipos de problemas.

Por último, todas las personas que se encuentran en una posición de poder, como por ejemplo el gobierno, CEOs, empresas, etc., ellos también deberían expresar su habilidad para ofrecer a las comunidades, ofrecer a la juventud. Podrían usar sus conocimientos y su capital para también construir algo en las comunidades de su alrededor. 

No sólo proveerían de agua a niños y niñas, sino que también ayudarían a gente como yo a aprender a llevar un proyecto, abriendo un montón de oportunidades para muchas personas. Siento que hay muchos expertos en en numerosos ámbitos que son capaces de ofrecer a la sociedad.

¿Cuál es el objetivo más grande de la iniciativa a corto y largo plazo? ¿Intentáis que esta iniciativa llegue sólo a Kenia, o pretendéis llevarla a otros países africanos? 

Actualmente quiero hacer crecer esta iniciativa. Cuando estudié, la verdad es que no sabía que algún día me apasionaría el agua. Fue tan solo querer hacer algo durante mi año sabático, algo de lo que pudiera sentirme feliz, orgulloso. Pero para mí, ver las sonrisas de los niños y niñas, de la gente, tan agradecida por sólo este proyecto, la verdad es que me inspiró muchísimo. Y de repente empecé a apasionarme por una cosa en la que no imaginé estar nunca tan apasionado.

Para mí el objetivo a largo plazo sería incluir países del este de África. Me gustaría que el año que viene pudiéramos hacer algo en Uganda, en Tanzania y, poco a poco, movernos a otros países como Ruanda, a medida que crecemos como ONG. Me gustaría hacer algunos proyectos más en Kenia, establecerme aquí adecuadamente y hacer quizá unos 10 proyectos más antes de abrirnos a Uganda.

Algún día os llamaré para deciros que he conseguido ayudar a un millón de personas (entre risas). Esto es solo el principio.

Ya para acabar, ¿cómo podemos ayudar desde el extranjero?

La forma más adecuada de ayudarnos sería creando consciencia, hacer saber que hay una iniciativa llamada Maji Kwa Wanafunzi que está haciendo algo en Kenia. Como startup, eso sería muy importante a medida que vamos creciendo, apoyar nuestros planes. Estar en las revistas, en los medios, en lugares donde la gente vea que esta iniciativa existe y está haciendo algo bueno para la sociedad.

En el futuro, tal vez cuando estemos trabajando en sistemas de filtración del agua, o botellas de agua para estudiantes, ya hablaremos de conseguir fondos y capital para llevarlas a cabo. Pero ahora mismo, lo importante para nosotros es compartir nuestra historia, porque creo que es maravillosa de escuchar.

¡Genial! Haremos eso por vosotros. Nosotros seremos vuestra plataforma hoy y esperamos que podáis tener más soporte de otros medios y que la iniciativa prospere. Muchas gracias por estar con nosotras hoy.

 

Esta entrevista ha sido realizada por Lucía Baig y Bianca Carrera.